martes, 18 de agosto de 2009

Aquí no se queja ni Dios, la noche perfecta – ¡¡ vaya chasco!!!

Aquí no se queja ni Dios la noche perfecta – ¡¡ vaya chasco!!!

El sábado 08/08/09 quedé con dos compañeras de trabajo para lo que debería haber sido la noche perfecta. Primero picamos algo en el Minimar que han puesto frente al Auditórium, debe de tener pinta de caro ya que apenas había gente, Au contraire, está genial de precio y se come bien. A las 22:15h estábamos listas para entrar en el Auditórium, HOY NO ME PUEDO LEVANTAR, dicen que el público mallorquín es muy frío espero que eso lo empiecen a comentar en pasado, todos nos portamos genial.

Al entrar, el primer comentario por mi parte fue: “aquí tendrían que hacer una reforma”. El Auditórium lleva abierto miles de años y creo que la catedral ha sufrido más reformas. A la media hora el calor era sofocante en la sala pero bueno seguíamos con ganas, el cantante-actor que hacía de Mario (uno de los protagonistas de la obra) no sé si salió de copas la noche anterior o ya vino así de Madrid, hacía más gallos que Ana de Enrique y Ana cantando la gallina cocoguagua, a una niña se le puede perdonar…. No llegaba a las notas agudas que son un básico en Mecano y cuando subía a las graves era como un cantante del método: sacaba a relucir sus 4 clases de canto hechas en CCC. Nosotros seguíamos aplaudiendo sin pensar que con los aplausos generábamos más calor. A las 3 horas de espectáculo estaba en el baño bebiendo agua del grifo ya que en el Auditórium no tienen un triste camarero que se pueda aprovechar de toda la pobre gente sedienta por falta de aire acondicionado en la sala. Sres aquí tienen un buen negocio, cobre el agua a 10€, yo los habría pagado. Además es salud pública y sí alguien tiene una lipotimia!!!!.

El momento más triste de la obra, ese momento que te tiene que poner los pelos de punta y soltarte alguna lágrima, fue en mi opinión el más ridículo de todos; Mario no podía cantar, no cantaba ni la mitad de la frases y si mirabas el aforo (que estaba completo) era un sinfín de personas utilizando los programas como abanicos. Pero eso sí aquí no se queja ni Dios, la gente aplaudió generando más calor y nadie solicitó el libro de reclamaciones, aparentemente tampoco había nadie a quien reclamárselo.

Sres responsables del Autorium les sugiero dos opciones.

Reformen el centro y pongan el Aire acondicionado adecuado.

Cobren 2 euros más por entrada y “regalen” o entreguen un abanico a la entrada, incluso con publicidad de su centro, da igual AQUÍ NO SE QUEJA NI DIOS.

Y SOBRE TODO SUPERVISEN LA CALIDAD DE LOS ESPECTÁCULOS QUE LLEVAN.

En esta maravillosa isla de pandereta, necesitamos algún crítico/a que vaya a restaurantes y espectáculos y sea realista ya que parecemos borreguitos que somos capaces de dejar propina hasta en el Bar el Peñón después de ser maltratados y pagar a precio de oro productos de mala calidad todo por ver una puesta de sol. Oye que eso también se puede ver desde la playa y lo más importante… es gratis…

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