domingo, 11 de octubre de 2009

conclusiones de mis clases

De todo lo estudiado esta semana sobre la Monarquía española, puedo sacar una sola conclusión: Noto un fondo republicano.

Se une la palabra franco (con significado franqueza) a Monarquía, creando un juego de palabras que nos haga recordar que el General Francisco Franco nombró a S.M. Don Juan Carlos de Borbón, como su sucesor, no obstante, por si no nos queda claro, nos lo recuerdan.

El mantener una Corona y no un Jefe de gobierno salido de un partido político:

Las Monarquías no están afiliadas a ningún partido político por tanto no siguen ningún precepto y al no tener poder parlamentario, ejerce una mera función de relaciones públicas.

Un jefe de Estado miembro de un partido político, sí que seguirá los preceptos de su grupo o de los grupos que le apoyan, que suelen ser estos últimos, de índole minoritaria y corren a sus anchas por este nuestro país. Las decisiones de los Parlamentarios deberían ser independientes y pensar en el pueblo, pero visto lo visto, puedo afirmar que miran primero por sus propios intereses y única y exclusivamente se acuerdan del Pueblo, ése que les ha concedido el privilegio de representarlos, en época de elecciones.

Se ha hablado que el Rey es inviolable y eso nos deja a resto de la sociedad por debajo y aluden al tan manido “igualdad entre todos los Españoles”. Alguien se ha leído el artículo 71 de la CE, no es exactamente lo mismo, pero... “Los Diputados y Senadores gozarán asimismo de inmunidad y sólo podrán ser detenidos en caso de flagrante delito. No podrán ser inculpados ni procesados sin la previa autorización de la Cámara respectiva”. La conclusión que extraigo de este apartado es que si haces algo y tú partido tiene mayoría absoluta “ANCHA ES CASTILLA”.

Apoyaría la Republica en el caso de que nuestros gobernantes nos diesen muestras de sentido común, pero avergonzándome de ellos prefiero la Monarquía.

1 comentario:

  1. Bienvenida al asqueroso mundo de los aforados jurisdiccionales.
    De todas formas, siempre preferiré una República. Prefiero elegir a mis representantes aun a riesgo de que sean deshonestos que tener unos representantes institucionales perpetuados hereditariamente por el simple hecho de ser "hijo/a de" y que encima se saltan sus obligaciones por el forro (la obligación del principito era casarse con un adefesio de cualquier casa real europea católica y no con una periodista plebeya divorciada)
    Vaya, me has puesto "malsofrido", jeje.
    Salud y República!

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