martes, 19 de enero de 2010

aunque

Aunque con 35 años me siento totalmente incapaz de saber con claridad si quiero dar o no vida, siento una absoluta fascinación por el embarazo. Por esta razón cuando alguna de mis amigas lo está disfruto de que me cuenten sus pequeñas miserias durante los tres primeros meses y después la maravilla de vivir que es el resto del embarazo.

Cuando tienen a los bebés pasan a otra fase o quizá, sea yo la que me quede rezagada. Ellas se ven con otras mamás y en muchas ocasiones dejan de tener entidad propia como personas. Quizá me he acomodado a la vida sin complicaciones, esa vida trivial y fabulosa que me da la felicidad.

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