martes, 19 de enero de 2010

Trabas

A veces se me puede criticar de ser fría o tener barreras. Creo que tengo mucho que proteger aunque soy dura también soy sensible. Mis gafas con barrera me dejan ver la vida de colores y pasar de puntilla sobre mis emociones.

El día que recibí de forma brusca que mi padre ya no estaría más cerca de mí tenía la barrera subida o bajada. Hasta ese momento no comprendí a la gente que no quiere abrazos cuando realmente está mal. Eso es algo que se vive de forma independiente y pocas personas sienten lo mismo que tu estás sintiendo.

Tras un largo velatorio se lo llevaron de verdad. Mis hermanos y yo nos fundimos en un abrazo y creamos una barrera que nadie fue capaz de derribar. Recuerdo que me tocaban la espalda diciendo ya está pequeña.

Cuantas taras habrá en mi mente por no haberlo vivido. Un hombre corriente un día se va a trabajar y decide no volver a casa. Una mujer se queda destrozada durante toda su vida y sus hijos confundidos y agotados por el dolor, se preguntan qué han hecho mal.

Hubo una vez un camino para volver a casa.
Finalmente y olvidando un poco el pasado se puede decir que tengo una buena vida y mis barreras me protegen de todo menos del frío invierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario