martes, 2 de febrero de 2010

Los botecitos con pelos y mi amiga Luisa

Luisa es una chica libre jamás ha querido compromisos que tuvieran una duración superior a una noche a lo sumo 2. Siempre me dice que a partir de la tercera cita ya has hablado lo suficiente como para que te empiece a gustar el tío y que pasa de intimar que eso se lo deja a las princesitas, que ella seguirá disfrutando de la vida que le gusta y de los maridos de éstas, que por otra parte son almas agradecidas ante y valoran cualquier pequeño esfuerzo.

El otro día me estuvo comentando que tuvo un retraso que al final no fue nada pero claro, se cagó viva y que además no tenía ni idea de a cual debería pedirle la pensión compensatoria. Yo le comenté que a partir de ahora era mejor que le arrancase un pelo de la cabeza a cada una de sus víctimas y dejase la fecha, el teléfono y el nombre en un bote.
Ella me contestó que no tenía tanto espacio en su casa.

Ambas reímos.

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