jueves, 4 de febrero de 2010

Marco con carmín en una noche de pasión


Realmente cuando me decidí a hacer esta obra, me encontraba en un momento de madurez artística y eso me dió mucha seguridad a la hora de generar los trazos. Como el carmín de los labios de una mujer que se esparce por su boca tras un apasionado beso o la tristeza de la mujer abandonada que arranca ese mismo carmín con un papel de sus labios y eso era justamente lo que quería transmitir al gran público, tanto pasión como desamor. Esa pared blanca inmaculada casi virginal rociada de pinceladas en rojo.

Algunos opinaran que es arte y que transmite muchas emociones yo siempre pensaré que es algo inacabado, algo que se ha roto sin apenas vivir, fragilidad ante este mundo cruel.

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