domingo, 21 de marzo de 2010

Domingos tarde

Cuantas veces habré deseado dar a la tecla rewind y volver al viernes a las 3.

Versión invierno.

El domingo por la tarde es totalmente extraño, sabes que no puedes hacer demasiados planes para ese momento, ya no hay tiempo y ni un cine te salve de pensar que ahora sólo queda afrontar la dura semana que tienes por delante. Un tiempo extraño que aunque estés con planes en marcha siempre tienes tus cinco minutos de desesperación extrema.

Versión verano.

Domingos por la tarde acostada en una tumbona en es trenç, mirando la gente pasar mientras intento digerir la paella del medio día, jugando a las paletas con mi amigo del alma o su novia, hablando de plantas, leyendo un libro, escuchando música, lo que sea da igual, sabes que tienes por delante una semana para quedar con los amigos, comer, reír, disfrutar, el trabajo es un gran placer.

MHCB: me intentarás meter en el agua, mientras grito no por favor.


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