lunes, 29 de marzo de 2010

tratado 1.

Supongo que mañana despertaré con la misma sensación de vacío que en otras ocasiones. No me gustan los cambios aunque éstos los provoque yo.

Al contrario que David, siempre me siento fuerte al cortarme el pelo, me gusta verme diferente, pero es inevitable para mí, no tener esa sensación de vació.

Como un gran Hidalgo se puso frente a mí y resaltó mis defectos, cómo un cuerdo, intentó conseguir que mis gigantes fuesen lo que eran, sólo molinos de viento, como una niña, me sentí al recibir la lección, pequeña e insignificante. Cuando la noche dio paso al nuevo día, acepte las críticas y disfruté del momento contestando como una mujer.




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