viernes, 23 de abril de 2010

Sex in the city II ahhhhhhhh

Dios soy como una friqui de esas que se van a la guerra de las galaxias vestida, aunque con esta película es casi un acierto. Manolos en los pies y algo de la Renta en mi pequeño cuerpo.

Ayer una amiga colgó en trailer en facebook, lo comenté pero no me atrevo a mirarlo, ya que soy consciente de que me vendrá el ansia y como soy consciente de que aquí tardarán.... pues eso, prefiero vivir sin saberlo.


Conocí de la existencia de esta peli ya que un amigo me lo comentó en navidades que estaban rodando en... no recuerdo dónde!!!!!!.

Me enfadé mucho cuando la prota dejó al ruso para volver con el hombre que le había dado mala vida durante años, los guionistas decidieron que era mejor que acabase con John y el que había sido el hombre más dulce y especial de cuantos habían pasado por su vida, lo convirtieron en un monstruo en sólo dos capítulos.

John la cagó en la primera peli, dejándola compuesta y sin novio en la Públic Library de la Quinta Ave.

Al final le pidió perdón y matrimonio con unos Manolos decorados con una piedra semipreciosa. La primera vez que visité la tienda de este Sr. en Castellana, los puede ver, eran ideales un alto tacón para una pequeña mujer. mmmmm. Pero ese día yo había ido a madrid en busca de sandalias, me apetecían las clásicas negras con camelia en el empeine de Chanel, pero se habían agotado y ante mi decepción caminé hasta que me posé en el escaparate de Manolo, allí descubrí una sandalias ideales blancas. A estas sandalis las llamo las sandalis asesinas.... El estreno no pudo ser más desastroso y divertido. Pero penoso para mis pobres pies que acabaron llenos de heridas..... ahhhhhh. Por lo que tras 3 años siguen casi nuevas, me las pongo para ocasiones especiales (esas ocasiones en las que no es necesario caminar).

Jamás unas sandalias hicieron tanto daño...

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