jueves, 5 de agosto de 2010

El se encerraba cada mañana en su estudio y ella durante los últimos 40 años se dedicaba a convocar 4 o 5 personas en su casa para que el pudiese mostrar su arte, era un gran escritor llegando a pensarse un dios de las letras, digno de ser escuchado cada noche, tras una ligera cena, al principio las cenas era copiosas pero tras notar que los oyentes se quedaban dormidos, ordeno a su mujer que los manjares fueran frugales.

Ella no tenía vida, vivía a la sombra del gran genio, no era una Gala adorada, solo una simple chica de pueblo que se enamoró demasiado joven de un hombre, que con los años había dejado de mirarla como una mujer, no se sentía querida y temía cometer el más mínimo fallo ya que su gracias no existía pero su ira era bien conocida por sus carnes, ya cansadas de tanta velada con lectura.

No tenía salida, no sabía vivir de otra forma y en el fondo seguía enamorada y soñando con los paseos cuando ella era una diosa adorada por su hombre, cuando llegar a final de mes era una odisea y no un pasar de los días. Permitió a las amantes e incluso se dejó convencer para participar en los delirios de su hombre a la hora de estar con dos mujeres, a él le gustaba emular el pasaje de la fonda del Quijote y las hacía vestir como vulgares rameras de antaño, le gustaba tocar sus duros pechos tras la fina blusa, con el tiempo sus pechos dejaron de ser turgentes continuaba siendo atractiva pero la gravedad y los años habían hecho su trabajo con demasiada premura.

Podría haber tenido amantes, jovenes escritores que se dejaban seducir por la magia que desprendía ser la mujer de un genio. Era una mujer fiel y unicamente rompía los votos matrimoniales en presencia de su marido.

El la despreciaba y cuando se dejó seducir por la dangerous no tuvo el menor pudor en pasearla por la prensa rosa. Ella tuvo que enterarse del divorcio por los invitados de la noche en que el no quiso leer sus textos. Los invitados fueron implacables el genio no está nosotros nos vamos, casi lo agradeció, al fin era libre...

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